Bernard Lewis és un dels principals estudiosos de l’islam i l’Orient mitjà, ha estat professor a Princeton, i és universalment respectat i poc procliu a l’alarmisme. Segons Lewis, cap al final d’aquest segle, Europa formarà part versemblantment del món àrab occidental; la immigració i la demografia són les principals causes d’aquest canvi.
En una entrevista concedida el 28/07/2004 al diari alemany Die Welt, Bernard Lewis descriu diversos factors, com la forta i creixent presència de turcs a Alemanya, d’àrabs a França i de pakistanesos a la Gran Bretanya. Davant el fet que els europeus tenen tendència a casar-se tard i a tenir pocs fills, mentre que els immigrants d’aquests llocs es casen joves i tenen molts fills, Lewis prediu que la població europea serà majoritàriament musulmana cap a la fi del segle XXI.
Es el Corán, y no mi tía, el que llama a los no musulmanes «perros infieles». Es el Corán, no mi tía, el que los acusa de oler como los simios y los camellos. Es el Corán, no mi tía, el que invita a sus secuaces a eliminarlos. A mutilarlos, a lapidarlos, a decapitarlos o, al menos, a degollarlos. De tal forma que, si en Arabia Saudí, te pillan con una cruz en el cuello, una estampita en la cartera o una Biblia en tu casa, terminas en la cárcel y quizás en el cementerio.
Hay que meterse en la cabeza esta sencilla, inequívoca e indiscutible verdad: todo lo que los musulmanes hacen contra nosotros y contra sí mismos está escrito en el Corán. Viene pedido y exigido por el Corán. La yihad o guerra santa. La violencia, el rechazo de la democracia y de la libertad. La alucinante servidumbre de la mujer. El culto a la muerte, el desprecio a la vida...
Y no me responda como los zorros del islam moderado, no me diga que en el Corán hay versiones distintas y diversas. Por mucho que cambien las versiones, en todas ellas la esencia es la misma.
No entiendo la deferencia con la que ustedes, los católicos, se refieren al Corán. Alá no tiene nada que ver con el Dios del cristianismo. Nada. No es un Dios bueno, no es un Dios padre. Es un Dios malo. Un Dios dueño. No trata a los seres humanos como hijos. Los trata como súbditos, como esclavos. Y no enseña a amar: enseña a odiar. No enseña a respetar: enseña a despreciar.No enseña a ser libres: enseña a obedecer.